ESTUDIOS DE NUTRICIÓN

 

 

Las grasas y la capacidad de aprendizaje.

 

También sabemos que el tipo de grasa que consumes puede tener mucho que ver con el aprendizaje. Si consumes grasas animales en grandes cantidades, esto interfiere con la habilidad para aprender y recordar, y es debido, pensamos, a que las grasas saturadas no solo interfieren con los receptores de la sinapsis en el cerebro, sino que también hay toxinas en las grasas. Los ácidos grasos omega-3 tienen el efecto contrario, mejorando la depresión, la memoria, el pensamiento, e incluso se ha demostrado que mejoran la esquizofrenia. Eso se debe a que el cerebro utiliza una cantidad enorme de ácidos grasos omega-3 para sus membranas.

 

El DHA (Acido docosahexaeonico) representa un 50% de todas la membranas del sistema nervioso. El ojo también contiene muchas cantidades de DHA. Hay muchos estudios nuevos que demuestran que las enfermedades oculares mejoran con el incremento del consumo de los ácidos grasos omega-3, y en particular del DHA. Los ácidos grasos omega-3 son impresionantes. Puede que hayáis oído que están cambiando las formulas y poniendo DHA y acido araquidónico en las formulas, para los bebes, y que los bebes que tienen esto en su leche o en sus formulas son más brillantes y tienen mejor visión que los que no. Así que ahora, la mayoría de fabricantes de alimentos para bebes los incluyen.

 

Bueno, pues esto se sabe desde 1990. Los europeos han estado poniendo DHA y acido araquidónico en las formulas para bebes durante 20 años. Es solo recientemente que los fabricantes estadounidenses han empezado a hacerlo. Existen miles de estudios que probaban esto antes que pudiésemos convencerlos para hacerlo.

 

Otra cosa sobre las grasas animales es que los animales pastan al aire libre, expuestos a todo tipo de toxinas, absorben pesticidas, químicos industriales y heroicidad y los almacenan en la grasa porque la mayoría son liposolubles. El cerebro es un 60% grasa, uno de los órganos con mayor contenido en grasa, así que tiende a retener estos productos de por vida, e incluso en dosis minúsculas, pueden tener efectos tremendos en las funciones neurológicas. El DHA, es uno de los componentes de los ácidos omega-3, y encontraron que si hay poco en las células cerebrales, está relacionado con la conducta violenta también.

 

Es interesante saber que el alcoholismo provoca la caída de los niveles de DHA en el cerebro, y como hemos dicho, el MSG (glutamato monosodico) puede hacer eso. Cuando hay poco DHA y estas expuesto al MSG, se incrementan espectacularmente las actividades violentas.

 

Para resumir y terminar, hay muchas cosas que es necesario que se conozcan sobre la función cerebral y los alimentos que comemos. En términos de una diete habitual, debemos saber que las grasas tiene un papel primordial, los ácidos omega-3, que son las grasas N-3, son los más importantes y la proporción de grasas N-6, aceites de maíz, aceite de cártamo, de girasol, de cacahuete, de canola (aceite canadiense bajo en acidez), es muy importante. Desde que entramos en el siglo XIX, hemos pasado de unas proporciones de aproximadamente 1:2 o 1:3 hasta, en la actualidad, unas proporciones de 1:46 o 1:20. Así que estamos consumiendo demasiadas grasas omega-6 y no suficientes grasas omega-3. El resultado es que estamos alterando terriblemente las funciones cerebrales.

 

 

 

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